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October 23, 2019

La importancia de la gestión profesional de proyectos en el sector público

Una gestión eficiente.

Por: Paloma Martin

La gestión de proyectos en el ámbito público es más común de lo que se cree. Los proyectos son herramientas de las que se dispone para alcanzar una situación futura deseada, en un período de tiempo y por medio de un esfuerzo gradual sostenido. Todos los días aparecen noticias que anuncian medidas a tomar, desde la sanción de leyes, decretos y diversas normativas hasta nuevos programas, que redundarán a la postre en la implementación de proyectos o fases, cuya finalidad debiera ser en última instancia proveer a los ciudadanos de mejores bienes y servicios. 
 
En las últimas décadas, los gobiernos se han visto ante el desafío de mejorar la calidad de los bienes y servicios prestados y la modernización del Estado ha sido planteada como el marco general para la instauración de un nuevo modelo de gestión en el sector público. En esa línea, muchos de los organismos gubernamentales se han propuesto reformas internas con la finalidad de optimizar el uso de los recursos públicos económicos y humanos. Dichas reformas han sido tildadas de insuficientes; sin embargo, la dificultad que reviste la implantación de medidas radicales, dada la complejidad de actores e intereses muchas veces contrapuestos, pone en evidencia la necesidad de llevar a cabo acciones graduales no por ello menos efectivas.
 
El desafío de encontrar respuestas innovadoras frente a un contexto que se presenta cada vez más dinámico y cambiante, en combinación con problemáticas persistentes tales como la insuficiencia de recursos combinada con una sub-ejecución de presupuestos por falta de capacidades de gestión, y la baja efectividad en el cumplimiento de objetivos propuestos, advierten sobre la necesidad de dotar a las instituciones públicas de herramientas de planificación, monitoreo, seguimiento y gestión. 
 
Los organismos pueden incrementar mejoras y acelerar beneficios si focalizan su instrumentación a través de instancias concretas dentro de su organización, como la utilización de metodologías de gestión enfocadas en resultados y la creación de oficinas especialmente creadas para tales fines. 
 
En este contexto cobra relevancia la gestión profesional de proyectos, que no es tan común como se desearía, sino una característica escasa, dispersa, “de nicho” dentro de las estructuras estatales, que comprende la conformación de equipos transversales de alto rendimiento privilegiados.  
 
El uso de metodologías profesionales o adaptación de buenas prácticas que han demostrado aumentar las probabilidades de éxito en los proyectos, permite hacer frente a una serie de desafíos que afectan particularmente la gestión de proyectos en el sector público y que va más allá de la envergadura o tamaño que tienen los proyectos. Específicamente, tiene que ver con las complejidades que presenta su gestión dada por múltiples interesados, falta de mecanismos para adaptarse a contextos políticos, económicos y sociales cambiantes, falta de actualización de normativa sobre procedimientos administrativos y una excesiva burocracia; falta de criterios de priorización del gasto público; entre otros. 
Las metodologías para la gestión de proyectos permiten definir un responsable único y un equipo abocado, dotarlos de herramientas que les permitan ordenar las tareas a realizar a través del establecimiento de procesos, procedimientos y/o pasos que les ayudarán a cumplir, entre otras cuestiones, con los objetivos y el alcance prometidos, en las fechas definidas y al costo presupuestado, previendo contingencias y estableciendo estrategias de antemano, y teniendo en cuenta la calidad y la satisfacción de los usuarios. Dichas tareas y procedimientos deberán estar acorde a la complejidad de cada proyecto, que siempre es único. De esta manera, la utilización de metodologías flexibles facilitará la gestión y no la hará más burocrática, favoreciendo un Estado más ágil, más ejecutivo y al servicio del ciudadano.

Paloma Martín:
Licenciada en económicas en la Universidad Nacional de Cuyo y magíster en políticas públicas en la Universidad Torcuato Di Tella. Actualmente, es jefa de la Oficina de Proyectos Especiales de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.